26 de noviembre de 2006

Esos dilemas de hoy...

Resulta paradojal pensar que la abundancia de dinero engendre pobreza; asimismo, difícil es entender cómo, iniciando el siglo XXI, hayan ciudades sin agua potable o luz eléctrica y niños muriendo de hambre o sucumbiendo ante enfermedades que en otros lugares del mundo han sido erradicadas; mientras que, al mismo tiempo, en alguna ciudad occidental del hemisferio norte, una jovencita -hija de empresarios y heredera de una fortuna hotelera- gasta millones de dólares en ropa de marca para su mascota.
¿Por qué la sociedad permite que esto siga ocurriendo? La verdad es que vivimos en un sistema que permite y fomenta las diferencias sociales como base para el desarrollo económico de las sociedades del mundo. Sería ingenuo pensar que -en algún punto del devenir histórico- el dinero pierda su capacidad de generar rivalidades, avaricia y competencia; es más, se caracteriza por ser un bien escaso y, por ello, sumamente anhelado. El dinero es desigualdad; la globalización es dinero. La globalización económica produce desigualdad entre quienes lo tienen y quienes no. Esa es la realidad de hoy y contra eso nos enfrentamos.
"La historia nos ha llevado a un punto –aparentemente sin retorno conocido- hasta los mismos límites de la expansión del capital; estamos insertos en un proceso evolutivo de dependencia económico tan avanzado que son pocos quienes se aventuran a apostar por la economía neoliberal como salvadora de la humanidad"

En los siguientes capítulos analizaremos cómo el dinero se ha apoderado de las mentes y bolsillos del mundo entero, caracterizándonos y etiquetándonos según la capacidad adquisitiva o los ceros de la cuenta corriente; los valores sociales, ya capitalizados, se han convertido en materiales de intercambio simbólico, más allá de las necesidades vitales del individuo. La historia nos ha llevado a un punto –aparentemente sin retorno conocido- hasta los mismos límites de la expansión del capital; estamos insertos en un proceso evolutivo de dependencia económico tan avanzado que son pocos quienes se aventuran a apostar por la economía neoliberal como salvadora de la humanidad; muy por el contrario, vamos en caída libre hacia lo desconocido.

La globalización económica prometía ser la solución precisa frente a los problemas ligados al desarrollo; pero al poco andar nos dimos cuenta que no es así. Se han enriquecido los empresarios; los pobres siguen siendo pobres y el publicitado chorreo hacia la clase media es sumamente débil. Los recursos simplemente van a los bolsillos de quienes implantaron el sistema neoliberal en las sociedades tercermundistas –y en Sudamérica como conejillos de indias- olvidando la inversión en educación, tecnología, trabajo e investigación; como consecuencia, la calidad de la educación bajó ostensiblemente, no hay inversión ni en tecnología ni en investigación y la cesantía se mantiene, provocando odios y resentimientos sociales, delincuencia y violencia.

En el capítulo I nos permitirá entender -de manera sencilla y sin aspavientos- en qué consiste el fenómeno de la globalización económica dentro del contexto histórico-político de las postrimerías del siglo XX e inicios del XXI, interactuando con los actores e hitos importantes que explican cómo llegamos al punto en que nos situamos hoy: la pugna entre lo social y lo económico a nivel mundial.

Luego, en el capítulo II, serán presentadas una serie de argumentos teóricos que explican el poder de la economía dentro del diseño y la mise en marche de las políticas sociales tendientes a la reformulación de las estructuras distributivas. Además, cómo han reaccionado los países en vías de desarrollo y tercermundistas frente a esta incursión económica; profundizaremos, especialmente, el caso sudamericano y asiático.

Esto nos permitirá diferenciar los lineamientos de acción de los tres bloques de desarrollo económico a nivel mundial y cómo reaccionan ante los problemas de desigualdad de ingresos, bienestar social, pobreza y beneficencia. Simultáneamente, cuantificaremos las diferencias entre los sectores desarrollados, en vías de desarrollo y subdesarrollados, sus características y las políticas aplicadas en cada caso, resaltando algunos ejemplos para nuestra región.

Finalmente, a modo de conclusión, recogeremos impresiones de personajes influyentes del ámbito económico y político sobre cuales son las mejores opciones para superar la paradoja que existe entre la globalización de las ideas neoliberales y el comercio, contra la desigualdad de recursos y oportunidades de desarrollo humano de Chile y el mundo.

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