26 de noviembre de 2006

Actores e hitos de la Globalización

Capítulo I
GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA:
¿PROGRESO, MAL NECESARIO O RETORNO A LA ESCLAVITUD?
1a. Estados Unidos versus los gigantes asiáticos:
El fin último de la economía es cumplir labores de producción y distribución de la riqueza para favorecer el bienestar de una nación, grupos o individuos; sin embargo, es factible pensar que, comenzando el siglo XXI, la veamos como una forma globalmente aceptada de generar intercambios de materias y riquezas más allá de las necesidades, especialmente cuando se trata de una economía con énfasis en la acumulación de capital.

Estados Unidos de Norteamérica

El estandarte de esta práctica e impulsor de la filosofía del libremercado ha rehecho la dinámica mundial según sus propios parámetros económicos, políticos y sociales, de manera parcial, una vez terminada la Gran Guerra de 1945 y totalmente al fin de la Guerra Fría contra la Unión de República Socialistas Soviéticas (URSS) en la década de los noventa.

La economía estadounidense es la más poderosa e industrializada del mundo, bordeando un Producto Interno Bruto (PIB) de US$ 40.100 per cápita, basado en la explotación de sus variados recursos naturales derivados de la minería y agricultura; pero, principalmente, en la manufactura de productos ligados a la industria automotriz, electrónica, armamento y aviones; y el área de servicios, donde trabajan tres cuartos de los residentes totales del país.

Con un modelo orientado hacia el mercado y el capital, las grandes decisiones económicas son adoptadas por individuos o empresas privadas, en desmedro de la participación estatal más allá de la asistencia social y defensa, haciéndola sumamente vulnerable a los embates mundiales. El gobierno es sólo un comprador más dentro de la actividad económica y la mantención del dólar norteamericano como regente de las economías con tendencia capitalista en el mundo le ha significado gran influencia en la toma de decisiones macro.
"Y si tomamos en consideración que la población total es de 297 millones de habitantes, entonces los pobres en Estados Unidos bordean los 35 millones"
Una de las sombras en el futuro económico norteamericano es la mala distribución de las ganancias. Estadísticamente, se ha establecido que la población pobre alcanza 13,3% del total poblacional en 2006, siendo Mississippi el estado con mayor porcentaje de gente pobre (21,3%), mientras que New Hampshire es el estado con menor porcentaje (7,5%)[1]. Y si tomamos en consideración que la población total es de 297 millones de habitantes, entonces los pobres en Estados Unidos bordean los 35 millones. Claramente, estos hechos demuestran que a mayor acumulación de riquezas basado en el sistema capitalista, menor es la distribución homogénea en la población.

Pero, entonces, ¿cómo podemos confiar en un sistema económico que genera tal cantidad de pobreza? Este fenómeno se explica por una de las características basales de la economía americana o los dos niveles del mercado laboral, en el que los de abajo -que no poseen la educación ni han desarrollado los talentos tecnológicos- están bajo otros individuos que si los han desarrollado, generando una brecha socioeconómica cada vez mas preocupante; estos últimos se llevan el 20% de las ganancias del totales del país históricamente desde 1970.

China

Llama profundamente la atención que este país oriental funcione tan bien en materia económica y sea tan rentable –incluso, en cierto modo capitalista-, aún la República Popular China es un Estado comunista.

La población china representa el 25% de la población mundial- con cerca de 1.400 millones de habitantes y una densidad poblacional de 136,8 habitantes por kilómetro cuadrado- y se trata de la segunda economía más importante del mundo, según estimaciones del Banco Mundial. El PIB chino, entre 1995 y 2005, obtuvo un 9,1% en promedio anual. Además, tras la llamada Crisis Asiática –entre 1999 y 2004- generó cerca del 21% del crecimiento del PIB mundial. Incluso, no es descabellado prever que es precisamente este gigante económico quien destronará a la apaciguada estadounidense en poco tiempo, si mantiene este acelerado crecimiento.

Se caracteriza por la utilización de recursos naturales minerales como carbón, mineral de hierro, petróleo, mercurio, estaño, tungsteno, antimonio, manganeso, molibdeno, vanadio, magnetita, aluminio, plomo, zinc, uranio; agrícolas como arroz, papas, frutos secos, té, mijo, cebada, algodón y otras fibras, aceite de semillas, cerdo; y productos ganaderos especialmente pescado; en lo industrial, crece al 13, 4% anual apoyado en la manufactura de máquinas herramientas, armas, textiles, petróleo, cemento, fertilizantes, bienes de consumo, industrias agroalimentarias, vehículos, equipos electrónicos y de telecomunicaciones[2]. Además, su potencial de energía hidráulica es el mayor del mundo.
"Este gigante económico quien destronará a la apaciguada estadounidense en poco tiempo, si mantiene este acelerado crecimiento"
Sus exportaciones aumentaron de 22 mil millones de dólares a principios de los ochenta, hasta 600 mil millones el 2004. Las importaciones bordean hoy los 550 millones de dólares. Por tanto, hablamos de una economía en pleno desarrollo y sana, sobretodo. “La tasa de desempleo registrada en las zonas urbanas en los primeros seis meses de este año fue un 4,5 por ciento más baja que la estimada a comienzos de este año, y el índice de las demandas laborales de empresas alcanzó en el segundo trimestre de este año su nivel más alto durante varios años[3]”según la Academia de Ciencias Sociales China.

Japón

La economía japonesa es la tercera más desarrollada del mundo globalizado y la segunda en territorio asiático, logrando un espectacular despegue iniciando el siglo XXI en base al desarrollo de tecnologías de la información, vehículos, productos electrónicos y la pujante industria del acero. Además, es el primer productor mundial en pesca.

Su PIB per cápita bordea los 32 mil dólares; y el nacional, US$ 3.585 billones. Su estrategia es simple: buenas relaciones entre las personas, empresas, gobierno y a nivel multilateral; trabajo duro y esfuerzo mayúsculo para lograr metas propuestas. La entereza de Japón es mundialmente reconocida. Aunque, no podemos olvidar aspectos más técnicos como una exhaustiva disminución de las importaciones; gran inversión interna y una política de exportación muy agresiva administrada por el Ministerio de Comercio e Industria Internacional[4].
En 2006, el crecimiento ha alcanzado un 5,5%, sorprendiendo incluso a la Unión Europea. Este fenómeno se explica por el gran interés que el país nipón entrega a los tratados de librecomercio y lo esencial para su economía.

Recordemos que Japón es una península de sólo 337.873 kilómetros cuadrados y, por tanto, tiene grandes dificultades para conseguir recursos naturales básicos. El buen funcionamiento de su economía depende, en gran medida, de los la firma de acuerdos internacionales exitosos que logre.
"Este fenómeno se explica por el gran interés que el país nipón entrega a los tratados de librecomercio y lo esencial para su
economía"
Esta importación la realiza mayoritariamente con las economías de China, Estados Unidos, Corea del Sur, Australia, Indonesia, Arabia Saudita y Unión Europea . Mientras que en la exportación de sus productos, sus aliados comerciales más importantes son Estados Unidos, China, Corea del Sur, Taiwán y Hong Kong.

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos#Econom.C3.ADa
[2] http://www.guiadelmundo.com/paises/china/economia.html
[3] http://spanish.peopledaily.com.cn/spanish/200207/18/sp20020718_56168.html
[4] http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_del_Jap%C3%B3n

No hay comentarios.: